LO ATRACTIVO DEL CABELLO



El cabello es una parte del cuerpo humano fácilmente modificable. Es posible dejarlo largo, corto, tinturarlo, hacer con él innumerables figuras, peinados e incluso se puede retirar y quedar calvo.


Al modificarlo, se crea un estilo diferente para expresar la personalidad y maneras de sentir. Es fácil, simple y rápido cambiar la apariencia con un peinado distinto para sentirse diferente y estas transformaciones están al alcance de todos. No sucede lo mismo con otras partes del cuerpo que, para cambiarlas, se requiere de procedimientos más sofisticados, costosos e invasivos.


El cabello ha jugado y juega, un papel determinante a lo largo de la historia de la humanidad, especialmente en las mujeres. Su atributo cambiante se ha utilizado como un símbolo de estatus social, cultural y jerárquico, lo mismo que de la moda y de la expresión de creencias, lo cual lo convierte en un lenguaje visible de lo que la persona quiere o necesita proyectar.


El cabello y los adornos que en él se lucen pueden ser utilizados y de hecho se utilizan, como una herramienta de seducción, como seres sexuados, ningún individuo puede bastarse a sí mismo para procrear, hay que buscar una pareja que aporte sus cromosomas para continuar. El “mercadeo en la reproducción” se convirtió en una necesidad para sobrevivir y con él apareció el arte de la seducción. Así como las flores atraen a los insectos con su color, aroma y néctar para ser polinizadas, el cabello en los humanos cumple una función de atracción que llamamos “seductora”. Como la fresa con su color rojo, provocativo y apetitoso, atrae la atención del transeúnte para poner en circulación sus semillas, todas las especies, incluida la humana, están dotadas de mil maneras de seducción para ser más atractivas y garantizar compañía y reproducción.


El cabello, ornamentos, accesorios, colores, y olores, con sus formas llamativas y novedosas causan impacto positivo en el sexo opuesto para aumentar la seducción y la posibilidad de aparearse y quizás convivir. La seducción puede verse entonces como una necesidad primitiva en las especies, fortalecida con la evolución y el impulso a la supervivencia para prolongar la genética más exitosa.


Es así como el cabello juega un papel importante al utilizarlo como una forma de seducir, fascinar y atraer al sexo opuesto. Ello nos impulsó a invertir en su mantenimiento, belleza, aroma y aspecto, inversión que hacemos con gusto para sentirnos bien con nosotros mismos y con los demás.

Como símbolo de belleza, el cabello se utiliza para marcar tendencias que se vuelven moda que adquiere poder y significado en la sociedad. Y esa moda permanece hasta que un día se convierta en carga, monotonía, aburrimiento o cualquier otra cosa que se sienta incómodo y entonces desaparece.


En la mujer, el cabello se constituye en un lenguaje para proyectar lo que cada una necesite expresar y así mismo lo utiliza. Si se lleva recogido, proyecta elegancia, compostura, ganas de mostrar su rostro con seguridad o simplemente que no le alcanzó el tiempo para arreglárselo como quería y de todos modos sentirse bien presentada. Si lleva el cabello largo puede sentirse más seductora y aprovechar su movimiento para desplegar su aroma y hechizo para crear un ambiente enigmático y cautivador. En ocasiones lo puede utilizar para disimular y ocultar partes de su cuerpo que no quiere mostrar, y con los atractivos de su cabello hacer que se pierdan de vista algunos defectos que desea pasen desapercibidos. Si lleva el cabello corto puede denotar convicción de querer lucir atractiva desde sus atributos faciales, dentales y de la sonrisa; o a lo mejor quiere ser más práctica y no dedicarle tiempo al secador y cuidados inherentes al cabello largo.


Algunas mujeres llevan el cabello corto para expresar un renacer, una nueva manera de ser o de volver a empezar, en especial después de una crisis o de alguna ruptura sentimental. Ellas aprenden que su rostro, sus ojos, y todo su cuerpo es TAN ATRACTIVO que no necesitan de la herramienta de la “melena” para lucirse. Es interesante notar cómo algo tan simple como lavarse o no el cabello, genera en la mujer una sensación de pesadez o de ligereza, según como cada una viva e interprete ese momento. Esa pequeña variable hace que, en el día, la mujer se sienta de una manera u otra. El cabello es pues un símbolo poderoso, capaz de retroalimentar el estado de ánimo y la forma de sentirse


Hasta hace apenas algunas décadas, las mujeres mayores de 40 años se percibían como “viejas”, hasta que se empezó a descubrir la importancia del color del cabello. Con sólo aclarar su tono se produce un impacto visual favorable o desfavorable. Aclarar el cabello produce una sensación de juventud y jovialidad, al mismo tiempo que mimetiza las canas. También las mujeres van dándose cuenta que a medida que pasan los años el cabello no debe usarse tan largo, aunque también aprenden que estas no son reglas generales y aplicables a todas.


La tendencia hoy es observar cómo la mujer se está liberando de paradigmas y reglas ajenas que durante siglos pudieron haberlas hecho sentir esclavas o sometidas a rutinas de belleza desgastantes, costosas e impuestas. Cansadas de apariencias y fachadas prefieren construirse como mujeres con seguridad y confianza desde su belleza interior y lucir su cabello al natural y dar pasos de cambio que las convierte en nuevos referentes de la moda, el mundo interior que resplandece en el exterior. La globalización también ha permitido a los seres humanos familiarizarse cada vez más con las diferentes etnias, razas y prototipos de belleza. Ver el mundo hoy con sus diferentes razas y formas de ser bellas, hace que las variables de belleza se hayan ampliado y enriquecido, es como si nos diéramos permiso para mostrar nuestra belleza racial con sus fenotipos y características físicas innatas.


La necesidad de adaptarse y hasta camuflarse para parecerse a la mayoría, surge cuando una minoría es vista como diferente, pero al equilibrarse la visión y comprensión de manera natural y espontánea, surge la posibilidad de no tener que parecerse a lo que predomina. Las mujeres hoy se sienten capaces de mostrar su cabellera como originalmente nacieron, como se ve en las mujeres de la farándula, la política, ejecutivas, amas de casas, y muchas otras que lucen su cabellera crespa natural en espacios públicos, igual que las lisas, las que encuentran en los colores la variedad, las que con orgullo muestran sus canas en honor a sus años y las que con frecuencia se lanzan a cambiar su "look" solo con hacer cambios en su cabello.

Esta nueva forma de vivir la moda del cabello hoy no significa que las mujeres vivan con dejadez o descuido, pues todas las maneras de lucir el cabello requieren de un cuidado básico que denota el amor hacia nosotras mismas.


El cabello es el marco del rostro, por eso, lo que se hace en él, causa impactos positivos o negativos, los impactos positivos fortalecen la autoestima en la mujer y se convierten en el símbolo que le recuerda lo que cada una necesita avivar en ese momento de su vida.



Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square

Calle 142 No. 19a - 17, Bogotá | bautistasandraisabel@gmail.com | Cel:  321 293 85 67 | Ofc: 318 493 7740

© 2017 Todos los derechos reservados. By @fotopixelcolombia

  • Gris Icono de YouTube
  • White Facebook Icon
  • White Instagram Icon